Las 10 preguntas que deberías hacerte antes de escribir tu discurso

Muchas veces el problema de todo esto es que no sabemos por dónde empezar. Otras, lo que sucede, es que comenzamos sin realizar una reflexión previa. Básicamente, en ambos casos, lo que ocurre es que no tenemos un protocolo determinado a la hora de escribir un discurso que tiene que ser leído ante un auditorio.

Sí, la teoría la sabemos: las partes del discurso, frases que “enganchen”, la duración… Pero ¿qué tipo de guía seguir? ¿Cómo ejecutar los primeros pasos de una forma fiable y sólida para tener una buena base desde la que comenzar a trabajar?

Te ayudamos a conseguir tu objetivo
Consigue tu objetivo. Sin prisas. Sin pausas. 

Vamos hoy con un decálogo. Muchos temas ya los hemos tratado, así que simplemente pondremos un enlace. En otros casos, damos un breve apunte y prometemos abordarlos con mayor amplitud en próximas entradas.

1.- ¿Cuál es el objetivo global del acto en que vas a ofrecer tu discurso? No por obvia deja de ser una pregunta primordial. Si no sabes contestar a esto, estás perdido. Llama por teléfono o infórmate bien.

2.- ¿Qué importancia tiene para ti participar en este acto? A veces parece que un orador está desganado, y suele ser porque no le apetecía mucho asistir. Aquí hay que distinguir a quien lo hace por compromiso de quien lo hace por obligación.

  • Compromiso: te lo ha pedido un familiar, un conocido, un cliente… Da igual que sea decir unas palabras a final de curso, hacer un discurso en una boda o clausurar un congreso. Si realmente no te apetece y no te atreves a decirlo, pon una excusa creíble. Discúlpate mil veces si hace falta e incluso realiza un obsequio junto con tus disculpas. Pero no lo hagas 24 horas antes, da tiempo suficiente para encontrar un sustituto, y tampoco digas primero que sí y luego que no.  Te sorprendería la de gente que ante un orador que lo hace mal por falta de interés, tras el acto luego comenta: “para hacer eso, mejor que no hubiera venido”. Aplícate el cuento.
  • Obligación: estás vendido. Si lo haces por obligación, tanto si es moral como si no, resulta que sí es importante para ti, te des cuenta o no. Así que sigue leyendo y ni se te ocurra poner una excusa para no ir. Si no tienes ganas de escribir tú mismo, siempre puedes ponerte en contacto con nosotros, que te ayudaremos. Y por menos de lo que imaginas.

3.- ¿Por qué  te han “invitado” a ti y no a otra persona para hablar en ese acto?

4.- ¿Qué papel representas dentro del acto en el que participas?

5.- ¿En qué lugar del cronograma te corresponde hablar?

6.- ¿Quiénes son las personas que van a escucharte? 

7.- ¿Cómo quieres que te perciba el público?

8.- ¿Qué quieres decir y qué tienes que decir? 

9.- ¿Qué esperas de tu intervención?

10.- ¿Qué sabes de retórica? En realidad, seguro que sabes más de lo que crees, pero si te entran dudas, navega al azar por este blog y déjate fluir.

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